Felipe Acosta, futbolista colombiano, compartió las seis enseñanzas que le quedaron, después de quedarse sin equipo durante seis meses. Lo hizo a través de sus redes sociales, donde comparte continuamente reflexiones que le ha dejado el fútbol profesional, durante los diez años que ha estado activo.
Acosta hizo la publicación en la tarde de este domingo 26 de julio. La tituó: “Las seis cosas que aprendí cuando me quedé sin equipo. Los regalos que me dejó el no jugar”. Estas son las enseñanzas que compartió con sus seguidores:
- La inactividad no me quitaba el valor: Me identifiqué tanto con mi rol de futbolista, que el no tener un contrato me hizo dudar de mi valía. Valgo por lo que soy, no por lo que hago.
- Volví a valorar lo que antes era costumbre: La rutina me hizo perderme del sueño que estaba viviendo. Volví a apreciarlo.
- Conocí a la gente a mi alrededor: Me di cuenta de quiénes me veían por lo que hacía y no por lo que era. Vi a los reales.
- El fútbol es un rol, no mi identidad: Soy un ser humano que juega fútbol, ser futbolista no es mi esencia. Lo que pasa en la cancha se queda en la cancha.
- Tarde o temprano esto terminará: Soy bueno en muchas otras cosas. No voy a esperar para prepararme.
- Un amor como este no se mide: Ya no quiero jugar para ser el mejor, quiero jugar para ser feliz.

Al final de la publicación, publicó un carrusel con varias imágenes y cada una exponía esas enseñanzas, Acosta escribió la siguiente reflexión sobre el fútbol profesional: “El fútbol es un viaje, como todo viaje tiene un principio y un final. No hay que esperar a perderlo para valorarlo. No hay que perderse en el rol. Hay que disfrutarlo y crear buenas experiencias”.

La carrera profesional de Felipe Acosta
Felipe Acosta nació el 25 de mayo de 1994 en Colombia; actualmente tiene 32 años y juega en el equipo Carlos Mannucci F.C, del fútbol peruano. Comenzó su carrera como futbolista profesional en el Boyacá Chicó, equipo de la primera división del F.P.C, y allí duró hasta diciembre de 2018, cuando fue transferido a La Equidad. En el Chicó jugó 10 partidos durante dos años y medio, 489 minutos en total y anotó dos goles.
El mediocampista tuvo su mejor etapa en La Equidad, equipo que actualmente lleva por nombre Internacional de Bogotá: jugó 54 partidos, superó los cuatro mil minutos jugados, anotó cuatro goles y dio dos asistencias, durante los dos años que estuvo en el conjunto bogotano.
Para julio de 2025, Acosta fichó por el Real Cartagena, equipo de la segunda división del fútbol profesional colombiano. Durante seis meses, hasta diciembre del mismo año, jugó 20 partidos, anotó dos goles y dio una asistencia. Alcanzó los 1.246 minutos en cancha, pero finalmente no continuó en el equipo cartagenero.

Ese fue el comienzo de una nueva etapa en su vida, esa que lo llevó a reflexionar sobre su carrera como futbolista profesional, y a compartir las enseñanzas que le quedaron durante los seis meses que no tuvo equipo de fútbol profesional. Etapa que finalizó con su llegada a Carlos Mannucci, equipo de la segunda división del fútbol peruano, que le permitió a Acosta regresar al fútbol profesional para continuar con su carrera.
El equipo lo anunció el 17 de julio con un compilado de sus mejores actuaciones, incluyendo la del partido en el que le anotó un gol de cabeza al Atlético Nacional, considerado por algunos como el mejor equipo del fútbol profesional colombiano.
Acosta regresó al fútbol profesional consciente de que algún día sí terminará por completo su carrera, pero que eso no significará el fin de su vida. Pues como él lo describió en las enseñanzas que le dejaron estos seis meses en su vida, “Soy bueno en muchas otras cosas. No voy a esperar para prepararme”.


