«Es una alegría inmensa», dijo el Presidente tras el agónico triunfo en Atlanta.
Además, se diferenció de la comparación con Malvinas que hizo la vicepresidenta y pidió no caer en «slogans berretas y nacionalistas rancios».


«Es una alegría inmensa», dijo el Presidente tras el agónico triunfo en Atlanta.
Además, se diferenció de la comparación con Malvinas que hizo la vicepresidenta y pidió no caer en «slogans berretas y nacionalistas rancios».

