Así es la computadora cuántica de 9,8 millones de euros que acaba de ser encendida en España

España ha puesto en marcha una computadora cuántica valorada en 9,8 millones de euros, diseñada y fabricada por una empresa local, que ya opera en el Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), en Barcelona, como parte de la infraestructura del MareNostrum 5. El anuncio, realizado esta semana, marcó un nuevo avance en el desarrollo tecnológico europeo.
El proyecto, financiado por la Unión Europea y la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial de España, representó el tercer sistema cuántico puesto en funcionamiento por el BSC-CNS. La máquina fue construida por la empresa barcelonesa Qilimanjaro Quantum Tech, con el objetivo de fortalecer el desarrollo e integración de tecnologías avanzadas.
El equipo, que requirió una inversión de 9,8 millones de euros (11,4 millones de dólares estadounidenses), se incorporó al MareNostrum 5, una infraestructura de supercomputación de Europa. El sistema permitirá combinar capacidades clásicas, cuánticas y de inteligencia artificial para investigación científica y tecnológica.

Computación cuántica y soberanía tecnológica
A diferencia de las computadoras convencionales, la computadora cuántica utiliza qubits, capaces de almacenar varios valores al mismo tiempo y superar la lógica binaria tradicional. Esto posibilita ejecutar cálculos de alta complejidad en paralelo y acelerar el desarrollo de soluciones en ámbitos como el cambio climático o el descubrimiento de fármacos.
“Con tecnologías desarrolladas aquí, en el supercomputador, respaldadas por políticas públicas catalanas y españolas y grandes alianzas con Europa, somos capaces de producir nuestra propia tecnología europea en busca de autonomía estratégica para no depender de terceros países”, afirmó en un comunicado Núria Montserrat, ministra de Investigación y Universidades de Cataluña.
El desarrollo se enmarcó en iniciativas como European High Performance Computing (EuroHPC), orientadas a reforzar la infraestructura y la autonomía tecnológica del continente. El BSC-CNS desempeñó un rol central al albergar estos sistemas y facilitar el acceso a investigadores de toda la región.
Características técnicas y funcionamiento

La nueva computadora cuántica del BSC-CNS es analógica, una característica que la distinguió de los dos sistemas digitales instalados previamente en el mismo centro. Los ordenadores cuánticos digitales funcionan mediante secuencias de puertas lógicas, lo que les otorga flexibilidad y capacidad de programación, pero acumulan ruido con rapidez y requieren corrección activa de errores.
En cambio, los sistemas analógicos permiten mapear problemas sobre estados físicos cuánticos y observar su evolución. Esta aproximación resulta adecuada para resolver desafíos en física y química, aunque no permite ejecutar algoritmos discretos como los digitales. La nueva máquina complementó la infraestructura existente, que ya incluía dos ordenadores cuánticos digitales bajo el nombre de MareNostrum Ona.
Desde su puesta en marcha en febrero de 2025, MareNostrum Ona sumó 4.200 horas de computación cuántica, empleadas en 53 proyectos de investigación seleccionados por la Red Española de Supercomputación. La llegada del nuevo sistema amplió el alcance científico del centro.
El BSC-CNS ubica sus equipos en la capilla de Torre Girona, un espacio que albergó las sucesivas generaciones de supercomputadoras MareNostrum. La integración de la nueva computadora cuántica reforzó el papel del centro en supercomputación e investigación avanzada.

La puesta en marcha del equipo representó un avance para el ecosistema tecnológico español y europeo. Permitió reducir la dependencia de infraestructuras externas y apuntaló el posicionamiento en la computación cuántica.
Qué aplicaciones tendrá
La combinación de computación clásica, computación cuántica e inteligencia artificial en infraestructuras como el MareNostrum 5 permitirá abordar problemas complejos con mayor eficiencia. Aunque la adopción plena de la computación cuántica aún enfrenta desafíos, la incorporación del nuevo sistema en Barcelona anticipó avances en investigación y desarrollo.
El proyecto, respaldado por fondos públicos y alianzas internacionales, reforzó la apuesta europea por la autonomía tecnológica y la innovación en sectores estratégicos. La expectativa es que, en los próximos años, este tipo de infraestructuras acelere descubrimientos científicos y tecnológicos con impacto global.