“Derramaron su sangre de manera injusta” Entierran restos de víctimas de guerra en Guatemala después de cuatro décadas

Una mujer de raíces indígenas observa el sepelio en el cementerio de la aldea Pacoj, en San Martín Jiloptepeque de 68 víctimas del conflicto armado guatemalteco. (Infobae Centroamérica/JOHAN ORDONEZ / AFP)Los 68 restos humanos fueron recuperados entre 1998 y 2014. (Infobae Centroamérica / JOHAN ORDONEZ / AFP)Dos generaciones de esta zona de San Martín Jilotepeque lloran la inhumación de las 68 víctimas, quienes después de años pueden dar fin a este proceso. (Infobae Centroamérica/ JOHAN ORDONEZ / AFP)Los crímenes corresponden a tres tipos de hechos: desaparición forzada, ejecución extrajudicial y masacres (Infobae Centroamérica/ JOHAN ORDONEZ / AFP)Según declaraciones de la transmisión de las inhumaciones, de las 68 osamentas, entre 20 o 22 no fueron identificadas. (Infobae Centroamérica/ JOHAN ORDONEZ / AFP)Una mujer reparte el humo del incienso como símbolo de peticiones y oraciones por las víctimas que fueron sepultadas. (Infobae Centroamérica / JOHAN ORDONEZ / AFP)Los restos fueron exhumados del destacamento militar de Choatalum, en Chimaltenango, dijo José Silvino Tay, de la Asociación por la Justicia y Reconciliación. (Infobae Centroamérica/ JOHAN ORDONEZ / AFP)La semana pasada el gobierno del presidente Bernardo Arévalo anunció que su gobierno impulsa un plan de reparación y dignificación de las víctimas del conflicto armado. (Infobae Cenroamérica/AP/Emmanuel Andres)El plan del gobierno guatemalteco incluye también un mecanismo de búsqueda de los desaparecidos. (Infobae Centroamérica/ JOHAN ORDONEZ / AFP)Durante cinco años los restos de las víctimas permanecieron resguardados en una pequeña bodega en el cementerio de Pacoj Chicojon, en San Martín Jilotepeque, mientras eran identificados. (Infobae Centroamérica/Johan Ordoñez/AFP)Con flores, oraciones, incienso y discursos para recordar a sus muertos, las familias empezaron a enterrarlos. (Infobae Centroamérica/ JOHAN ORDONEZ / AFP)l cementerio, ubicado en lo alto de un cerro en el municipio de San Martín Jilotepeque y rodeado de árboles, será el lugar de descanso para la víctimas de varios hechos de violencia ocurridos durante 1982. (Infobae Centroamérica/ JOHAN ORDONEZ / AFP)