El nuevo escándalo se trata de un conjunto de relojes y piezas de oro valuado en más de 100.000 dólares que le regaló el príncipe saudita durante su presidencia y que eran patrimonio público.


El nuevo escándalo se trata de un conjunto de relojes y piezas de oro valuado en más de 100.000 dólares que le regaló el príncipe saudita durante su presidencia y que eran patrimonio público.

