
Estados Unidos retiró a Venezuela de la lista de países que, según Washington, incumplieron de manera demostrable sus compromisos internacionales contra el narcotráfico, en una decisión que modifica la evaluación anual de la política antidrogas venezolana y refleja el nuevo esquema de cooperación entre la administración de Donald Trump y el interinato de Delcy Rodríguez.
La medida aparece en la determinación presidencial correspondiente al año fiscal 2027, emitida por Trump y difundida por el Departamento de Estado. El documento mantiene a Venezuela dentro del grupo de países considerados relevantes para la producción o el tránsito de drogas ilícitas, pero elimina al país de la categoría más específica reservada para aquellos que, durante los 12 meses anteriores, no cumplieron con las obligaciones asumidas en materia de control de estupefacientes.
La inclusión como país de tránsito o productor no constituye por sí misma una acusación contra el gobierno ni una sanción: la legislación estadounidense contempla factores geográficos, comerciales y logísticos que pueden convertir a un territorio en una ruta utilizada por organizaciones criminales. En cambio, la clasificación de incumplimiento evalúa las medidas adoptadas por las autoridades para combatir esas actividades.
Venezuela había permanecido durante años bajo esa evaluación negativa. En las determinaciones estadounidenses anteriores, Washington había considerado que Caracas no había cumplido suficientemente con sus compromisos internacionales contra las drogas. La documentación oficial muestra que Venezuela ya figuraba entre los principales países de tránsito o producción desde hace décadas y que en distintos períodos también había sido señalada por incumplimientos.
Para el nuevo informe, Trump atribuyó el cambio a la transformación política registrada en Venezuela durante el último año y a la cooperación que, según su administración, comenzó a desarrollarse con el chavismo. El presidente estadounidense sostiene que la captura y salida del poder del narcodictador Nicolás Maduro modificaron las condiciones para actuar contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
“Ya estamos viendo los resultados de una creciente cooperación con el gobierno interino del país para combatir a los cárteles”, afirmó Trump en el documento presidencial.
El mandatario también mencionó específicamente las operaciones contra estructuras criminales venezolanas y señaló la eliminación de Héctor Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, identificado como líder del Tren de Aragua. El grupo criminal venezolano ha sido señalado por Estados Unidos por su participación en actividades ilícitas dentro y fuera del país.
“Dados los avances positivos logrados bajo la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez, he determinado que Venezuela ya no debe ser señalada por haber incumplido de manera demostrable sus compromisos de control de drogas”, escribió Trump.
El líder republicano dijo esperar “progresos continuos y cuantificables” en el desmantelamiento de organizaciones criminales y en la interrupción de las rutas utilizadas para transportar drogas desde Venezuela hacia Estados Unidos.
En septiembre de 2025, Trump había incluido a Venezuela entre los países que, según su evaluación, habían incumplido de manera demostrable sus compromisos antidrogas durante los 12 meses anteriores. Aquella clasificación también incluía a Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia.
Al mismo tiempo, Venezuela continúa dentro del listado más amplio de países considerados importantes para el tránsito o la producción de drogas, junto con naciones como México, Colombia, Ecuador, Perú y Panamá.
La decisión también establece un marco diferente para Colombia y Bolivia. Washington mantuvo sus respectivas designaciones de incumplimiento, aunque Trump destacó la cooperación que espera de sus nuevos gobiernos y dejó abierta la posibilidad de modificar esas evaluaciones en el futuro.

La legislación estadounidense establece que estas revisiones presidenciales se realizan anualmente y que la designación de un país como territorio importante para el tránsito o producción de drogas no significa necesariamente que su gobierno carezca de cooperación antidrogas. El criterio contempla, entre otros elementos, las condiciones geográficas y comerciales que facilitan el movimiento o producción de sustancias ilícitas.
Para Venezuela, el cambio supone por primera vez en años que Washington deje de considerar demostrablemente incumplidos sus compromisos antidrogas, aunque el país seguirá bajo vigilancia dentro del listado general estadounidense de territorios relevantes para las rutas internacionales del narcotráfico.

