Un herpetólogo de Nueva Jersey logró separar quirúrgicamente a dos tortugas siamesas, pero solo una sobrevivió al procedimiento. Chris Leone, de 44 años y especialista en reptiles y anfibios, relató a People cómo enfrentó el caso más inusual de su carrera: dos crías unidas por el abdomen, bautizadas Flip y Flop, que una mujer encontró en su jardín.
Al frente de Garden State Tortoise, un centro de rescate y cría de tortugas y otros reptiles, Leone fue a buscarlas en cuanto supo del hallazgo. “Si bien me he encontrado con innumerables animales inusuales y anomalías”, dijo a People. “Ver dos crías físicamente unidas fue algo extraordinario”, agregó.
Que ambas estuvieran vivas y completamente formadas era todavía más raro: en la mayoría de los casos registrados, una de las dos no llega a desarrollarse con normalidad. Desde el primer momento, sabía que esa condición representaba un riesgo serio para las dos.
El equipo veterinario no pudo hacer estudios de imagen antes de la cirugía por el pequeño tamaño de los animales
La primera prioridad fue determinar exactamente cómo estaban unidas, si podían funcionar con normalidad y qué opciones había para mejorar sus chances de sobrevivir. El problema central era el tamaño: Flip y Flop eran demasiado pequeñas para realizarles ecografías o radiografías antes de intervenir.
Eso significaba que el equipo no podía saber si compartían órganos vitales o vasos sanguíneos, factores que en otros casos hicieron imposible la supervivencia de ambas crías. “Tuvimos que tomar decisiones muy difíciles sin tener todas las respuestas”, reconoció Leone.
No existe un procedimiento estándar para separar tortugas siamesas, ya que cada caso es único. Junto con el veterinario Chris Lambert, Leone optó por una estrategia gradual: colocar suturas entre las dos crías para separar progresivamente el tejido que las unía, con el objetivo de observar cómo respondían en cada etapa. Tras la tercera sutura, Flip y Flop quedaron finalmente separadas.
Flop murió tras la separación; Flip sobrevivió y comenzó a recuperarse
“Fue un momento extraordinario, uno que habíamos esperado desde que llegaron”, dijo Leone. Sin embargo, el resultado no fue el que esperaban para los dos animales: Flip superó el procedimiento, pero Flop no. Leone compartió el proceso en un video de Instagram que generó una amplia reacción del público, que pasó de la admiración a la decepción al conocer el desenlace.
Como no se pudieron realizar estudios de imagen previos, no es posible confirmar con certeza la causa de la muerte de Flop. Leone cree que ambas crías podrían haber compartido órganos esenciales para la supervivencia de una de ellas. “Perder a Flop fue devastador, especialmente después de todo lo que habíamos atravesado intentando darles a ambas tortugas una oportunidad de vida”, expresó el herpetólogo.
Flip avanza en su recuperación y ya comparte acuario con otra tortuga llamada Nemo
A pesar de la pérdida, Leone subrayó que la historia de Flop no fue en vano. “Ver a Flip viva, independiente y prosperando nos dio algo increíblemente significativo a lo que aferrarnos. Su vida importó, y aunque su historia terminó demasiado pronto, siempre será parte del extraordinario camino de Flip”, afirmó en declaraciones a People.
Desde la intervención, la evolución de Flip superó las expectativas: ya nada, se zambulle, toma sol y come sola. Actualmente comparte un acuario con otra tortuga llamada Nemo. “Ver a estas dos pequeñas tortugas prosperar juntas fue una experiencia increíblemente gratificante”, señaló Leone.
El equipo espera que Flip continúe creciendo, se mantenga sana y viva muchos años en Garden State Tortoise.

