
El Gobierno de Honduras y los productores de papa acordaron autorizar la importación de 84 contenedores de semilla certificada para el ciclo agrícola 2026-2027. La medida, definida junto con la Secretaría de Agricultura y Ganadería, apunta a sostener el abastecimiento nacional, ordenar la producción y dar certidumbre a las familias vinculadas al cultivo.
La decisión se adoptó en una reunión entre la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y el Comité Nacional de la Cadena de Papa, que fijó el techo oficial para la importación de semilla certificada que se utilizará en las próximas siembras.
Según las estimaciones del sector, el volumen autorizado equivale a cerca de dos millones de kilogramos y permitirá una producción superior a 1,3 millones de quintales, suficiente para abastecer la demanda nacional y sostener la actividad económica vinculada al cultivo.
Cómo se definió el acuerdo
La planificación busca evitar desequilibrios en el mercado que afecten a productores y consumidores. En años anteriores, los actores de la cadena insistieron en coordinar los niveles de producción para prevenir escenarios de sobreoferta o escasez que impacten en los precios y la rentabilidad del rubro.
El viceministro de Agricultura Ricardo Peña explicó que la determinación fue producto del consenso entre los distintos sectores involucrados en la cadena productiva de la papa.
“El acuerdo fue consensuado entre los actores de la Cadena Nacional de Papa y forma parte de una planificación integral para mantener la estabilidad del rubro”, manifestó el funcionario.
Juan José Rivas, productor del sector, sostuvo que la planificación permite generar confianza entre quienes invierten cada año en la producción de papa.
“Este tipo de decisiones contribuye a mantener el equilibrio entre oferta y demanda, fortaleciendo la producción nacional y generando certidumbre para miles de familias productoras en departamentos como Intibucá, La Paz y Ocotepeque”, señaló.

Economía rural
La papa representa una de las principales fuentes de ingresos para numerosas comunidades agrícolas del país. Datos del sector indican que esta actividad genera más de 20 mil empleos directos e indirectos, con participación de productores, jornaleros, transportistas, comerciantes y proveedores de insumos.
La actividad también alcanza a talleres mecánicos, distribuidores de fertilizantes y agroquímicos, negocios locales y empresas de transporte encargadas de movilizar la producción hacia los principales mercados nacionales.
Para muchas familias productoras, los ingresos de cada ciclo agrícola permiten financiar gastos vinculados con educación, alimentación, sistemas de riego, adquisición de equipos y cumplimiento de compromisos financieros.
Representantes del rubro señalaron que la sostenibilidad del sector depende de una coordinación adecuada entre producción, comercialización y acceso a insumos de calidad, en especial la semilla certificada, que garantiza mejores rendimientos y condiciones fitosanitarias para los cultivos.

“Estamos buscando una sostenibilidad entre la oferta y la demanda. Este acuerdo es muy importante para todos los actores de la cadena y esperamos que se cumpla para beneficio del sector”, expresó un representante de los productores.
Producción y alcance regional
Actualmente, Honduras produce alrededor de 1,3 millones de quintales de papa al año, un volumen que cubre la demanda interna y permite que parte de la cosecha se comercialice en mercados de países vecinos como El Salvador y Nicaragua.
La actividad se concentra principalmente en los departamentos de Intibucá, Ocotepeque, Francisco Morazán y las zonas altas de La Paz, donde el cultivo se convirtió en uno de los principales motores económicos y fuentes de empleo.

