
Sporting Cristal inició un nuevo ciclo deportivo con la presentación formal del atacante colombiano Juan Manuel Cuesta como refuerzo para el Torneo Clausura. En el acto, el director general de fútbol del club, Julio César Uribe, le dio la bienvenida al jugador y vinculó su llegada con la necesidad de robustecer el plantel tras una campaña discreta en el primer semestre.
Uribe sostuvo que la intención es que la incorporación del delantero contribuya a elevar el nivel del equipo en la segunda parte de la temporada y apuntó a una mejora colectiva en el rendimiento ya que en el Apertura no estuvieron a la altura de las circunstancias.
“Darle la bienvenida a Juan Manuel y estamos seguros que le aportará al equipo todo lo que se ha podido estar necesitando en el proceso anterior y confiando que en el Clausura se vea el equipo que todos deseamos que sea. Ese es nuestro deseo y compromiso”, manifestó.
La presentación de Cuesta y la exigencia de mejorar en el Clausura

La institución celeste realizó la presentación oficial de Cuesta como uno de los movimientos para el Torneo Clausura, en un contexto en el que la dirigencia deportiva reconoció falencias en el rendimiento reciente del equipo. El directivo remarcó que el objetivo del segundo tramo del año pasa por mostrar una versión más consistente y acorde a las expectativas internas.
En esa línea, Uribe explicó que el club buscó sumar una alternativa ofensiva con el propósito de cubrir necesidades detectadas durante la etapa anterior. Planteó, además, que el compromiso para el Clausura se centra en corregir lo que no funcionó y en consolidar un funcionamiento que refleje lo que esperan los hinchas y el propio club.
La confianza en el impacto del refuerzo quedó asociada a una lectura del semestre previo: la conducción futbolística consideró que el plantel necesitaba ajustes para competir mejor. En ese marco, la llegada de Cuesta fue presentada como parte de un conjunto de decisiones orientadas a elevar el nivel del equipo a partir del Clausura.
Uribe admitió un “mal campeonato” y anunció más movimientos en el plantel

Uribe realizó una autocrítica sobre el desempeño del equipo y afirmó que la evaluación, en términos de diagnóstico, ya estaba resuelta. “No hay nada que evaluar, la decisión ya está tomada y reconocemos que hemos hecho un mal campeonato, pero nos queda el Clausura para rectificar lo que no hemos hecho de manera correcta y, en ese sentido, confiamos mucho en las incorporaciones que estamos haciendo. Aún tenemos la decisión pendiente de incorporar a un par de elementos más. También se van a dar algunas salidas que en su momento las vamos a comunicar como corresponde. No nos estamos quedando en el pasado, sino viendo cómo mejorar para lo que se nos viene”, sostuvo.
En su declaración, el directivo confirmó que el mercado de pases no está cerrado para el club y dejó abierta la posibilidad de sumar nuevas caras. El mensaje incluyó, además, la mención de salidas que se comunicarán “en su momento”, sin precisar nombres ni plazos concretos.
El planteo fue directo: el primer semestre quedó marcado por un rendimiento insuficiente y el Clausura aparece como la instancia para corregir el rumbo. La conducción deportiva señaló que el enfoque está puesto en lo que viene, con incorporaciones en curso y ajustes pendientes dentro de la plantilla profesional.
El lugar de los juveniles y un proceso “que no hay que forzar”

Uribe también se refirió a los futbolistas de las divisiones menores y a su camino hacia la consolidación, con énfasis en que el salto al primer equipo debe darse sin apuros. “Los jóvenes están en el proceso de consolidación y cada vez que el equipo los pueda requerir, el técnico decidirá quiénes serán los que le pueden dar esa mano que podría necesitar”, comentó.
El directivo subrayó que el crecimiento de los jugadores jóvenes demanda tiempos y que la decisión final sobre quiénes estarán disponibles para el plantel principal corresponde al entrenador, según las necesidades del equipo en cada momento.
En el mismo sentido, remarcó que el acompañamiento debe sostenerse con paciencia y preparación para competir en un entorno de exigencia. “Este es un proceso que no hay que forzar, sino más bien haciéndose fuertes a través de los conceptos y disfrutar lo que es la profesión del fútbol, ya que con la capacidad y sentirse bien uno puede resolver la presión que se pueda generar en el entorno”, concluyó.

