Las tortugas marinas vuelven a depositar sus huevos en las playas panameñas

Las tortugas marinas mantienen la salud de los pastos marinos y regulan las poblaciones de medusas. (Magnific)

Entre julio a diciembre, miles de hembras de tortugas marinas emergen del mar durante la noche para depositar más de un centenar de huevos por nido en un proceso silencioso y vital en las playas panameñas.

La arribada ocurre principalmente en las playas Isla Cañas y La Marinera en la provincia de Los Santos, Armila en la comarca Guna Yala, Punta Chame en Panamá Oeste, y La Barqueta y Lajas en la provincia de Chiriquí.

Las tortugas marinas poseen una memoria biológica asombrosa, pues con precisión regresan fielmente a las playas donde nacieron, para iniciar un nuevo ciclo de vida, se informó desde el Ministerio de Ambiente.

El desafío de supervivencia es monumental, pues solo una de cada mil crías logra llegar a la edad adulta. Al salir de la arena, las pequeñas tortugas enfrentan depredadores, contaminación marina, cambios en su hábitat y luces artificiales que alteran su orientación hacia el mar.

Este espectáculo natural se repite desde hace millones de años en la nació canalera, consagrando al istmo como un refugio crucial para la biodiversidad marina.

Una tortuga marina verde deposita sus huevos en la arena de una playa panameña durante la noche, con la luna llena sobre el océano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los datos oficiales registran que el país es frecuentado por cinco especies: la tortuga lora o golfina (Lepidochelys olivacea), la carey (Eretmochelys imbricata), la baula o canal (Dermochelys coriacea), la caguama (Caretta caretta) y la verde o prieta (Chelonia mydas).

Todas están catalogadas en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la CIT y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Panamá tiene una enorme responsabilidad en la conservación de estos reptiles, ya que nuestras playas albergan rutas y sitios clave de anidación. Proteger estos espacios es cuidar la salud de nuestros océanos”, manifestó Digna Barsallo, directora nacional de Costas y Mares del Ministerio de Ambiente, al referirse al valor ecológico de los litorales panameños.

La Ley 371 del 1 de marzo de 2023 sanciona severamente el comercio y tráfico ilegal de tortugas, huevos o derivados.

“La conservación también depende de la participación ciudadana. Evitar el consumo, respetar las playas y denunciar los delitos ambientales marca una diferencia real”, señaló la funcionaria.

Preparación de las áreas de anidación de las tortugas marinas en la playa de Punta Chame, en Panamá. (MiAmbiente)

El control y la vigilancia en las zonas de anidación ha permitido disminuir estos delitos, aunque persisten desafíos vinculados a la extracción clandestina y el consumo, informó la fuente oficial.

Subrayó que la colaboración de las comunidades costeras, organizaciones no gubernamentales y autoridades locales es fundamental para el éxito de las campañas de protección.

Panamá se mantiene como uno de los pocos países donde la anidación de tortugas marinas ocurre a gran escala.

La llegada masiva de estos reptiles, de acuerdo a la entidad del ciudado del ambiente, no solo aporta al equilibrio ecológico de los océanos, sino que también genera oportunidades para la investigación científica y la educación ambiental.

Las playas donde ocurre la arribada son objeto de monitoreo constante y se promueve el turismo responsable, enfocado en la observación y el respeto de la fauna marina.

Más de 340 mil tortugas marinas fueron liberadas en las playas panameñas en el 2025. (MiAmbiente)

En la temporada 2025-2026 se intensificaron las jornadas de sensibilización y refuerzo de la normativa vigente.

La entidad insistió en la importancia de mantener la vigilancia y la cooperación entre los diferentes sectores sociales para asegurar que este espectáculo natural continúe siendo parte del patrimonio panameño y de la herencia biológica mundial.

El papel ecológico de las tortugas marinas es irreemplazable: mantienen la salud de los pastos marinos, regulan las poblaciones de medusas y equilibran los arrecifes de coral, ecosistemas directamente vinculados con la pesca artesanal.