
Una jueza federal negó a Livia Brito el amparo que buscaba frenar su proceso penal por falsedad, con lo que quedó firme la vinculación a proceso que enfrenta por presuntamente mentir ante la autoridad en un caso derivado de la agresión contra el fotógrafo Ernesto Zepeda.
Tras la negación, la actriz de origen cubano rompió el silencio sobre su caso, y aclaró ante los medios de comunicación lo que sigue en el proceso legal, asegurando que confía en las autoridades y se mantiene tranquila trabajando en la televisión mientras atiende la vinculación.
El litigio ya dejó una consecuencia económica para la actriz: en 2023, Zepeda obtuvo una sentencia favorable que obligó a Brito a indemnizarlo con más de un millón de pesos por los daños físicos y morales que denunció. De acuerdo con el propio fotógrafo, ya recibió el cheque íntegro derivado de ese fallo, aunque aún no sabe cuánto deberá cubrir por impuestos y gastos del juicio.
El caso penal se desprende de una agresión ocurrida en Cancún en 2020

El origen del expediente está en un incidente de junio de 2020 en Cancún, cuando Ernesto Zepeda tomó fotografías de Brito y de su entonces pareja Yosmi Gedler Martínez durante unas vacaciones. Al darse cuenta, ambos confrontaron al paparazzi, lo agredieron físicamente y destruyeron su equipo fotográfico.
A partir de esos hechos, Zepeda presentó una denuncia por los daños que, según su acusación, sufrió por la agresión. Esa vía civil avanzó primero y derivó en la condena económica que después fue confirmada de forma definitiva.
Livia Brito impugnó esa resolución y el asunto llegó a la SCJN. En junio de 2025, la Suprema Corte desechó su recurso y confirmó la condena, con lo que cerró la disputa civil iniciada tras el ataque ocurrido seis años antes.
En paralelo, Zepeda y su abogada Ángela Frías presentaron en 2024 una denuncia por falsedad de declaraciones. Su señalamiento fue que la actriz mintió ante la autoridad al negar la agresión.
¿Qué pasará con Livia Brito? Rompe el silencio tras perder el amparo

Tras la negativa del amparo, la actriz se detuvo para atender a los medios de comunicación y aclaró lo que sigue para ella en este proceso legal, además señaló que se mantiene enfocada grabando una novela y confiando en el proceso jurídico.
La actriz explicó que el asunto no se cerró y que el procedimiento todavía avanzó a otra instancia. “Falta la segunda etapa, que pasa a un magistrado, que es como un estado superior que tiene que revisarlo. O sea que todavía no se cierra el caso. Falta mucho”, dijo Brito.
Livia Brito también fijó un plazo sobre lo que restó del trámite. “Este proceso todavía falta, todavía faltan como ocho meses”, señaló.
La actriz sostuvo que enfrentó el proceso con calma y confianza en las instituciones. “Estoy muy tranquila. Confío en las autoridades, confío en la justicia y son procesos que hay que pasar”, dijo Brito ante reporteros.
Al ser cuestionada sobre si sintió miedo al enterarse de la decisión, respondió que no. “No, porque sé que es un proceso”, afirmó.
Livia Brito se enfoca en la novela mientras sigue vinculada a proceso
Livia Brito dijo que enfoca su energía en su trabajo en pantalla. “Ahorita estamos enfocadas en la telenovela. Yo creo que me da muchísima paz tener trabajo y tener mi mente ocupada en esto”, explicó.
La actriz también aclaró que no estuvo en terapia en ese momento. “Ahorita no estoy en terapia, ahorita estoy muy tranquila”, dijo, y contó que se preparó para una escena musical: “Estaba aprendiéndome una canción porque mi personaje va a cantar”.

La vinculación a proceso quedó firme tras el fallo de este martes
Después de dos años de esa denuncia, un magistrado ordenó vincular a proceso a Brito en febrero de 2026 por el delito de falsedad ante la autoridad. La negativa del amparo dejó firme esa determinación y canceló la vía con la que la defensa intentó detener el avance del asunto en tribunales.
El equipo legal de la actriz agotó los recursos disponibles para retrasar la sentencia civil o impedir su cumplimiento, pero ninguna de esas gestiones prosperó. Ese desenlace cerró la disputa por la reparación del daño, aunque el frente penal sigue abierto.

