
El soldado profesional José Oswaldo Zapata Cuéllar, uno de los tres militares heridos tras el bombardeo ejecutado el pasado fin de semana contra las disidencias de las Farc en el Catatumbo, murió luego de caer en un campo minado durante las labores de verificación en terreno, según confirmó el comandante general de las Fuerzas Militares, general Erick Rodríguez.
El uniformado sufrió la amputación de ambas extremidades inferiores y falleció en un centro asistencial de Cúcuta pese a la atención médica recibida.
A través de su cuenta en la red social X, el comandante general de las Fuerzas Militares, general Erick Rodríguez, expresó su pesar por la muerte del uniformado y atribuyó el hecho a la acción de integrantes de la estructura 33, facción de las disidencias de las Farc que opera en la región.
“Como comandante general, me duele profundamente la pérdida de uno de nuestros mejores hombres, pero también me llena de indignación la crueldad de quienes, incapaces de enfrentar la acción legítima de nuestras tropas, recurren al terrorismo y siembran el miedo entre las comunidades”, escribió el oficial.

En el mismo mensaje, añadió: “Nuestro comando José Oswaldo Zapata Cuéllar fue asesinado con sevicia por criminales de la Estructura 33, en un acto de barbarie que contrasta con la legitimidad y el honor de nuestras tropas”.
El comandante remarcó que, durante el desarrollo de la operación militar, cuatro presuntos integrantes de ese grupo armado murieron, y sostuvo que mientras las Fuerzas Militares de Colombia actúan “con determinación, bajo la Constitución, la ley y el Derecho Internacional Humanitario”, los criminales “responden con terror y desprecio por la vida”.
Las circunstancias de la muerte del soldado

Zapata Cuéllar murió luego de resultar gravemente herido al activarse un artefacto explosivo en una zona aledaña al campamento intervenido por la Fuerza Aérea Colombiana entre los municipios de Tibú y El Tarra. El soldado formaba parte del contingente que, tras el bombardeo ejecutado desde las 10:00 p. m. del pasado 10 de octubre contra el Grupo Armado Organizado Residual frente 33, ingresó a la zona para asegurar y registrar el sector.
De acuerdo con el comunicado de las Fuerzas Militares, las labores de inteligencia permitieron identificar campamentos, un búnker y áreas preparadas con artefactos explosivos improvisados, lo que motivó el uso inicial del componente aéreo antes del ingreso de unidades terrestres.
Durante ese desplazamiento, tres soldados resultaron heridos tras activarse un campo minado en las inmediaciones del objetivo militar: el capitán Geovanny Guerrero Montes, el soldado profesional Luis Ángel Ceballos Ramírez y el propio Zapata Cuéllar —oriundo del municipio de Buga, en el Valle del Cauca, de acuerdo con El Tabloide—, quien presentó el cuadro de mayor gravedad.
Los tres uniformados fueron trasladados en helicóptero hasta la clínica Medical Duarte, en Cúcuta, donde Guerrero Montes y Ceballos Ramírez recibieron atención por lesiones leves, mientras Zapata Cuéllar permaneció bajo observación médica hasta su fallecimiento.
El saldo de la operación contra el frente 33

El operativo contra el frente 33, facción adscrita al Estado Mayor de Bloques y frentes de alias Calarcá, dejó, según el reporte de las Fuerzas Militares, la muerte de cuatro presuntos integrantes de la estructura ilegal: tres hombres y una menor de 16 años que, de acuerdo con las autoridades, había sido reclutada de manera forzosa por el grupo armado.
Las Fuerzas Militares señalaron que la operación conjunta buscó proteger a las comunidades rurales de Tibú con respecto al accionar del frente 33 y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), organizaciones que, según el comunicado, han destruido viviendas con ataques de drones cargados de explosivos y han instalado campos minados que representan riesgo tanto para la población civil como para la fuerza pública.

