Snapchat anunció que dejará de recomendar videos completamente generados por inteligencia artificial en su plataforma Spotlight, priorizando contenido auténtico y creado por humanos.
Esta decisión posiciona a Snap, matriz de Snapchat, junto a otras empresas tecnológicas que buscan frenar la expansión de videos, textos e imágenes creados íntegramente por herramientas de inteligencia artificial.
Preocupación por el contenido generado por IA
En los últimos meses, plataformas como YouTube, LinkedIn y Substack han implementado nuevas medidas para limitar la difusión de lo que la industria denomina “AI slop”, o contenido de baja calidad producido por IA generativa.
El crecimiento acelerado de herramientas capaces de crear desde ensayos hasta videos realistas ha provocado una proliferación de publicaciones que, según investigaciones recientes, suelen calificarse como repetitivas y poco valiosas para los usuarios.
Snap detalló que, si bien no prohibirá todo el contenido con intervención de inteligencia artificial, sí restringirá la recomendación de videos “totalmente generados por IA” en el feed estrella de la aplicación. En cambio, continuarán promoviendo videos que hayan sido “editados o mejorados” con elementos de IA, ya que la plataforma ofrece sus propias herramientas para ese propósito.
Impacto en la percepción de la autenticidad
Investigaciones revelan que la presencia masiva de videos y textos generados por IA modifica la percepción de los usuarios sobre la autenticidad del contenido en redes sociales. Según uno de los estudios mencionados, a mayor exposición a publicaciones artificiales, menor es la confianza en la veracidad de lo que se consume en línea.
Este fenómeno preocupa a ejecutivos y desarrolladores de plataformas sociales. Según BBC, Chris Best, cofundador y director ejecutivo de Substack, afirmó la semana pasada: “Está siendo cada vez más difícil distinguir qué es real en internet”.
La empresa de boletines digitales anunció una herramienta para que los lectores identifiquen textos creados por inteligencia artificial, citando además estudios que estiman que hasta el 40% de los textos en redes sociales podría ser falso o generado por IA.
Best advirtió que “las plataformas que premian la falsedad crearán una carrera hacia el fondo”, en referencia a la posible degradación del ecosistema digital si no se establecen límites claros al contenido artificial.
Respuestas de las grandes plataformas tecnológicas
LinkedIn, la red social profesional propiedad de Microsoft, añadió recientemente una función que permite a cualquier usuario reportar publicaciones o comentarios sospechosos de haber sido generados por inteligencia artificial.
Hari Srinivasan, director de producto de LinkedIn, aseguró que “el contenido basura generado por IA es una de nuestras prioridades”. En los últimos meses, la plataforma bloqueó miles de millones de intentos de publicar comentarios automatizados y continúa detectando cientos de miles de intentos diarios.
En línea con esta política, la empresa eliminará el botón que sugería a los usuarios mejorar sus publicaciones mediante inteligencia artificial, optando por mantener únicamente una herramienta básica de corrección ortográfica.
Por su parte, YouTube, propiedad de Google, actualizó sus reglas para monetización de contenido. El sitio clasificó en tres grupos los videos que ya no podrán generar ingresos: aquellos genéricos, repetitivos o basados en plantillas, todos estilos que la inteligencia artificial puede producir con facilidad.
El jefe de confianza y seguridad de YouTube, Matt Halprin, explicó que “la misma tecnología permite cosas sorprendentes, pero también habilita la creación de contenido de baja calidad, y eso es lo que queremos evitar”.
Delimitando el rol de la IA en redes sociales
Aunque las plataformas tecnológicas reconocen el potencial de la inteligencia artificial para enriquecer la experiencia de los usuarios, los recientes cambios reflejan una tendencia hacia la defensa del contenido original y humano.
Snap y otras compañías del sector destacan la importancia de diferenciar entre herramientas que solo mejoran la publicación y aquellas que sustituyen por completo la intervención humana, una distinción que ahora marca el rumbo de sus políticas internas.
La discusión sobre el equilibrio entre innovación tecnológica y autenticidad digital sigue abierta, con las principales redes sociales ajustando sus estrategias para responder a las preocupaciones sociales y a la demanda de transparencia en el contenido que circula por internet.


