ONPE al 99.487% EN VIVO: resultados oficiales de las Elecciones 2026 de Perú en la recta final

Los candidatos peruanos Keiko Fujimori, Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga disputan las Elecciones 2026 (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Perú está a horas de conocer oficialmente quiénes disputarán la presidencia el 7 de junio. Con el casi 100% de las actas contabilizadas, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirma que Keiko Fujimori lidera la primera vuelta, mientras que la disputa por el segundo lugar se mantiene en una tensión histórica: el izquierdista Roberto Sánchez aventaja al ultraderechista Rafael López Aliaga por apenas 15.748 votos.

Con el 99.487% de actas contabilizadas, Roberto Sánchez Palomino (Juntos por el Perú) obtiene 2,001,128 votos válidos (12.00%), mientras que Rafael López Aliaga (Renovación Popular) suma 1,986,007 votos (11.91%). La diferencia entre ambos candidatos es de 15,121 votos, disputando el segundo lugar para ingresar a la segunda vuelta junto a Keiko Fujimori.

Con el 99,425% de las actas contabilizadas, actualizadas al 9 de mayo de 2026 a las 3:15 p.m., la ONPE confirma que Keiko Fujimori lidera la primera vuelta con 2.860.905 votos válidos (17,169%), mientras que Roberto Sánchez mantiene el segundo lugar con 1.999.870 votos (12,002%) y Rafael López Aliaga permanece tercero con 1.984.864 votos (11,911%).

La diferencia entre Sánchez y López Aliaga es de 15.006 votos, con 533 actas aún pendientes de envío al Jurado Electoral Especial (JEE) y ninguna acta pendiente de cómputo directo, lo que representa el 0,575% del total nacional.

De un total de 92.766 actas92.233 ya han sido procesadas. El JNE proyecta proclamar los resultados definitivos en los próximos días

Roberto Sánchez, Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga se presentan ante la pantalla de la ONPE mostrando los resultados electorales generales al 99% de las elecciones de 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

ONPE, con el 99,349% de las actas contabilizadas, actualizadas al 9 de mayo de 2026 a la 1:15 p.m., la ONPE reporta que de un total de 92.766 actas, 92.162 ya han sido procesadas, mientras que 604 actas permanecen pendientes de envío al Jurado Electoral Especial (JEE) y no quedan actas pendientes de cómputo directo.

  • Keiko Fujimori: 17.168%
  • Roberto Sánchez: 12:004%
  • Rafael López Aliaga: 11.912%

Representación visual de las primeras proyecciones con Keiko Fujimori, Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga como figuras destacadas para las elecciones presidenciales de 2026. (ONPE)

Proclamación de ganadores en pocos días

La diferencia es tan estrecha que cualquier variación en las actas restantes podría modificar el orden, aunque el margen acumulado a lo largo del conteo ha mantenido a Sánchez consistentemente en el segundo lugar. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proyecta proclamar los resultados definitivos a mediados de mayo, lo que activará formalmente la campaña para el balotaje y permitirá organizar el debate presidencial oficial, previsto para la tercera semana del mismo mes.

Voto a voto: la disputa más ajustada en décadas

El proceso de fiscalización ha sido tan relevante como el propio conteo. Los JEE recibieron un total de 67.672 actas observadas, de las cuales el JNE reporta que el 70% ya ha sido resuelto. La elección presidencial concentra menos del 9% de las observaciones; el grueso corresponde a los comicios legislativos, lo que sugiere que el resultado final del balotaje difícilmente se verá alterado de manera significativa.

La ralentización del conteo en el tramo final se explica por la existencia de actas con errores materiales, firmas faltantes o discrepancias numéricas, documentos que deben ser resueltos por los JEE antes de sumarse al total oficial. Según datos de Canal N, la diferencia entre Sánchez y López Aliaga se redujo de 23.924 votos cuando el conteo estaba al 98,46% a los actuales 15.748 votos al 99,2%, lo que refleja la alta volatilidad del tramo final.

Una ilustración en acuarela muestra a Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga en una intensa disputa verbal, simbolizando la reñida contienda por un lugar en la segunda vuelta de las elecciones peruanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Keiko Fujimori y el fantasma del 2021

Keiko Fujimori llega a su cuarta segunda vuelta consecutiva con una diferencia fundamental respecto a los procesos anteriores: su antivoto ha bajado. Según la última encuesta de IPSOS Apoyo, el rechazo hacia la candidata de Fuerza Popular descendió de 59% el 2 de abril a 48% en la medición del 23 y 24 de abril, su mejor registro en años. Sin embargo, casi la mitad del electorado sigue declarando que nunca votaría por ella, una cifra que en 2011, 2016 y 2021 resultó determinante para sus tres derrotas consecutivas.

Su estrategia territorial en la primera vuelta priorizó Lima y el norte del país, recorriendo 18 departamentos y 29 provincias, con énfasis en los distritos más poblados de la capital. Esta presencia en zonas de alta densidad poblacional explica su primer lugar, pero también revela su principal debilidad: el sur y el centro del país, donde su votación fue significativamente menor. De cara al balotaje, deberá ampliar su mapa electoral en regiones donde históricamente ha tenido escasa penetración.

Ilustración en acuarela mostrando a Keiko Fujimori, Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga junto a barras que representan los resultados de la ONPE al 99% de las Elecciones 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fujimori ya inició su campaña para el 7 de junio y apuntó directamente contra su probable rival: “Sánchez querrá quedarse en el poder durante treinta años bajo un modelo similar al del chavismo en Venezuela”, declaró. La candidata también aseguró que, de ganar, cumplirá únicamente el mandato de cinco años establecido por la Constitución peruana.

El voto del sur para Roberto Sánchez

El candidato de Juntos por el Perú construyó su primera vuelta sobre un despliegue territorial amplio y con lógica regional: recorrió las 25 regiones y 67 provincias, con cinco visitas a Cusco y tres a Puno, Huancavelica, Junín y Piura. Esta estrategia, inspirada en el llamado “eslogan de la ruta castillista” que llevó a Pedro Castillo a la presidencia en 2021, le permitió acumular votos en el sur y el centro, pero también expuso su principal talón de Aquiles: en Lima, la región con mayor peso electoral del país, solo realizó dos visitas, lo que se tradujo en una votación capitalina débil absorbida principalmente por Fujimori y López Aliaga.

Antauro Humala y el antivoto hacia Sánchez

Su camino al balotaje no ha estado exento de polémicas. El antivoto hacia Sánchez subió de 39% a 44% en las últimas semanas, según IPSOS. Alfredo Torres, presidente ejecutivo de la encuestadora, atribuyó el aumento a una serie de “errores no forzados”: la mención de Antauro Humala como posible integrante de su equipo, la propuesta de designar al exfiscal José Domingo Pérez como ministro de Justicia y la mención de Hernando Cevallos como posible titular del Ministerio de Salud. Cada uno de estos movimientos generó reacciones adversas en sectores clave del electorado moderado.

López Aliaga y el fraude no comprobado

El mayor foco de tensión política del proceso proviene de Rafael López Aliaga, quien desde la noche del 12 de abril denuncia un fraude sin haber presentado pruebas contundentes. El candidato de Renovación Popular acusa a las autoridades electorales de haber dado un “golpe de Estado electoral” al rechazar sus reclamos de anular las elecciones o convocar un proceso complementario en los locales de Lima afectados por retrasos en la distribución del material electoral.

“La segunda vuelta no puede proclamar lo que es un delito contra la voluntad popular, vamos a ir hasta las últimas consecuencias; si es necesario movilizar al pueblo lo haremos”, afirmó López Aliaga en una reunión con la prensa extranjera acreditada en Lima.

El ultraderechista anunció que pedirá al Tribunal Constitucional que declare “nulo en parte o todo el proceso” y convocará movilizaciones ciudadanas, recordando como antecedente la Marcha de los Cuatro Suyos que en 2000 contribuyó a la caída del gobierno de Alberto Fujimori, padre de la actual candidata de Fuerza Popular.

Caricatura de Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular, con expresión severa y dedo índice levantado frente a urnas de ONPE y JNE, mientras papeles vuelan en un ambiente de tensión política. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rechazo al pedido de elecciones complementarias

Sin embargo, un informe de la Asociación Civil Transparencia determinó que la afectación causada por los retrasos no alteraría el resultado final. La ONPE señaló que los problemas afectaron al 1,34% de las mesas en Lima y al 0,4% del total nacional. El JNE rechazó por unanimidad las solicitudes de elecciones complementarias, argumentando que esta figura no está contemplada en la Ley Orgánica de Elecciones para procesos generales.

Las irregularidades en la distribución del material electoral motivaron la renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la ONPE. La Fiscalía inició una investigación del caso y la JNJ ya publicó el cronograma del concurso público para designar al nuevo jefe del organismo, cuya designación se concretaría a inicios de julio.

El balotaje más incierto en décadas

Con el proceso prácticamente cerrado, el Perú se encamina hacia una segunda vuelta que promete ser una de las más reñidas e inciertas de las últimas décadas. Las encuestas de IPSOS ubican a Fujimori y Sánchez en un empate técnico con 38% de intención de voto cada uno, y señalan que el 10% de los electores podría definir su voto en la última semana antes del 7 de junio.

Ya se imprime el material electoral para la segunda vuelta

La ONPE ya inició la impresión del material electoral para el balotaje: las 92.766 mesas de sufragio serán las mismas que operaron en abril, y el padrón electoral no variará entre la primera y la segunda vuelta. Los miembros de mesa designados en abril deberán cumplir nuevamente su función bajo pena de una multa de S/ 275, y recibirán una compensación de S/ 165 por su labor.

El antivoto en Perú

El antivoto, el voto regional, los errores de campaña y las denuncias de fraude sin sustento configuran el escenario de un balotaje que definirá el rumbo del Perú para el periodo 2026-2031. La proclamación oficial del JNE a mediados de mayo marcará el inicio formal de la campaña final.