
Un incremento inusitado de casos de vómitos y diarrea se dio este lunes en las instalaciones de salud de la provincia de Chiriquí, frontera con Costa Rica, cuando más de 450 personas, entre jóvenes y adultos, presentaron problemas gastrointestinales.
Las autoridades descartaron que esto se deba al consumo de agua potable, señalando que más bien es un norovirus, un virus muy contagioso que causa gastroenteritis (gripe estomacal), que puede afectar a cualquier persona.
La mayoría de las personas con la enfermedad por norovirus se recuperan entre uno a tres días, pero pueden seguir propagando el virus durante algunos días después.
Quienes son afectados por el norovirus empiezan a tener síntomas entre 12 y 48 horas después de haber estado expuestas a norovirus, siendo los síntomas más comunes diarrea, vómitos, náuseas, dolor de estómago. Otros síntomas son fiebre, dolor de cabeza y del cuerpo.
Hay quienes no descartan que la situación en la provincia de Chiriquí se deba al polvo del Sahara, un fenómeno natural que cruza cada año el océano Atlántico desde el norte de África y que, aunque aporta beneficios para los ecosistemas, también puede afectar la calidad del aire, incrementar la sensación térmica y agravar enfermedades respiratorias.

El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) había emitió un aviso de vigilancia por la incursión de estas partículas, cuyas concentraciones serían moderadas en la mayor parte del país y bajas en el Pacífico Central y Occidental.
Un análisis publicado en 2024 por Frontiers in Microbiology y citado en Scientific American indica que el polvo del Sahara puede actuar como vehículo para virus entéricos como rotavirus y norovirus, así como bacterias como Staphylococcus aureus y Brucella spp.
Santiago de Roux, director del Ministerio de Salud en la provincia de Chiriquí, dijo en conferencia de prensa que «tenemos aproximadamente contabilizados hasta el momento, junto con los compañeros de la Caja de Seguro Social, cerca de 450 casos reportados en los diferentes cuartos de urgencia tanto de los hospitales del ministerio como de la Caja de Seguro Social».
Descartando que los problemas gastrointestinales se deban al consumo de agua potable, César Araúz, del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), sostuvo que hasta el momento las pruebas realizadas a las tomas de captación, a la planta potabilizadora y a la red de distribución no muestran ninguna anomalía.
Luego de analizar muestras de heces y realizarle un panel gastrointestinal a los primeros afectados se pudo identificar al norovirus, afirmó Yelkys Gill, directora nacional de Salud Pública del Ministerio de Salud.

Gill aclaró que los norovirus siempre han existido, pues lo que trata hora es de investigar a qué se debe este incremento de casos.
Informes de la Organización Mundial de Salud (OMS) señalan que el norovirus es la causa más común de gastroenteritis aguda a nivel mundial. Los síntomas incluyen diarrea aguda y vómitos. La evidencia emergente sugiere que la infección por norovirus está asociada a inflamación intestinal, desnutrición y puede causar morbilidad a largo plazo.
El organismo internacional de salud estima que anualmente en el mundo se observan 685 millones de casos de norovirus, incluidos 200 millones de casos entre niños menores de 5 años.
La OMS estima que el virus causa al menos 200.000 muertes al año, incluyendo 50.000 muertes infantiles, afectando principalmente a países de bajos ingresos. De igual manera, se calcula que el norovirus ha costado $60.000 millones a nivel mundial.

