Robots criogénicos, la nueva alternativa para apagar incendios con nitrógeno líquido

La lucha contra los incendios forestales podría experimentar un cambio radical gracias a un prototipo de robot desarrollado por el profesor Yiannis Levendis, de la Universidad Northeastern, capaz de extinguir el fuego usando nitrógeno líquido sin dejar rastro químico en el medio ambiente.
Esta propuesta, que busca reducir riesgos para los equipos humanos y proteger entornos naturales, se perfila como una posible respuesta ante el avance de los grandes incendios que afectan a miles de hectáreas cada año en Estados Unidos.
El desarrollo del robot surgió a partir de un experimento realizado por Levendis en 2008, cuando, al ver combustión de caucho triturado en su laboratorio, decidió aplicar nitrógeno líquido directamente sobre las llamas. El resultado fue inmediato: el fuego se extinguió al instante. Esta observación llevó a pensar en nuevas formas de combatir incendios masivos con un enfoque diferente al tradicional.

Alternativa ecológica frente a métodos convencionales
Los incendios forestales en Estados Unidos dejaron más de 5,13 millones de acres (aproximadamente 2,07 millones de hectáreas) arrasados solo en 2025, una extensión equiparable al tamaño de Massachusetts. El combate tradicional utiliza grandes cantidades de agua o retardantes químicos que, aunque efectivos, pueden provocar daños colaterales.
Los productos químicos usados habitualmente, como los que contienen fósforo o ferrocianuro de sodio, pueden filtrarse a los acuíferos y desencadenar floraciones tóxicas de algas que afectan gravemente los ecosistemas acuáticos.
La propuesta de Levendis introduce el nitrógeno líquido como agente extintor. Este compuesto, al aplicarse sobre el fuego, se expande rápidamente y desplaza el oxígeno, mientras reduce la temperatura del material combustible a niveles bajo cero.

Este mecanismo no deja residuos ni altera el entorno, pues el nitrógeno regresa a la atmósfera en forma de gas inerte.
Diseño y funcionamiento
Para convertir esta solución en una herramienta aplicable fuera del laboratorio, el profesor Levendis, junto con los estudiantes de ingeniería Hayden Hishmeh y Aobo Liu, diseñó un robot sobre orugas inspirado en un contenedor robusto y equipado con tanques y mangueras resistentes al frío extremo.
El proyecto cuenta con financiamiento de la Gordon and Betty Moore Foundation, permitiendo avanzar en la construcción y pruebas del prototipo.

El robot no está concebido para enfrentar incendios de gran magnitud directamente. Su función principal consiste en actuar como una unidad de reconocimiento y supresión precisa, enfocándose en puntos calientes y focos de combustión aislados antes de que se conviertan en incendios mayores.
Puede ser operado a distancia o funcionar de manera autónoma, lo que lo habilita para ingresar en zonas de riesgo donde el acceso humano resulta peligroso.
Tom Ryden, director ejecutivo de MassRobotics, dijo al medio de noticias de la universidad: “Un uso perfecto para los robots es enviarlos a lugares peligrosos. Aun si perdemos una unidad, solo se pierde una máquina, no una vida humana”. Este enfoque busca proteger a los equipos de emergencia y aumentar la eficiencia en la mitigación de riesgos.

Pruebas y futuro de la tecnología
El prototipo se encuentra en fase de pruebas rigurosas en simulaciones de incendios controlados con material forestal similar al de los bosques del oeste estadounidense. Estas evaluaciones buscan validar la efectividad y seguridad del sistema antes de considerar su implementación a gran escala.
La visión de Levendis va más allá de los robots compactos. El investigador plantea la posibilidad de adaptar camiones de bomberos completos con depósitos criogénicos, conformando una flota de vehículos capaces de aprovechar el poder del nitrógeno líquido para contener incendios en diferentes etapas.
La aplicación de robots criogénicos representa un avance en la protección ambiental y la seguridad de los equipos de emergencia. La eliminación de residuos químicos y la capacidad de intervenir en focos peligrosos sin poner en riesgo a personas podrían posicionar esta solución como una herramienta clave en el manejo de incendios forestales en los próximos años.