El director elige para este filme a dos de sus actores fetiches y pone a De Niro, habitualmente en un escalón secundario de la mafia («Buenos Muchachos», «Casino») al frente de la maquinaria asesina y maquiavélica.


El director elige para este filme a dos de sus actores fetiches y pone a De Niro, habitualmente en un escalón secundario de la mafia («Buenos Muchachos», «Casino») al frente de la maquinaria asesina y maquiavélica.

