Shakira puso fin a los rumores de reconciliación amorosa con Antonio de la Rúa al confirmar, en voz propia, que el vínculo entre ambos es hoy estrictamente profesional. La cantante lo hizo durante el cierre de su residencia en Madrid, el 12 de octubre, cuando lo definió en público como su “amigo del alma” y detalló su trabajo detrás de la producción de la gira.
La declaración llegó meses después de que las cámaras captaran al empresario argentino entre el público del Zócalo capitalino, atento a la artista durante uno de los conciertos más multitudinarios de su carrera. Esa imagen había reavivado las especulaciones sobre un reencuentro sentimental entre ambos.
Así fue visto Antonio de la Rúa en el concierto del Zócalo

El 1 de marzo, Shakira ofreció un concierto gratuito en el Zócalo de Ciudad de México que reunió a más de 400 mil personas. La cifra superó el récord de asistencia que hasta entonces ostentaba Los Fabulosos Cadillacs en la plaza capitalina.
El show formó parte del cierre mexicano de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, la gira que la artista colombiana convirtió en la más exitosa encabezada por un intérprete latino. Durante más de dos horas, repasó éxitos en inglés y los clásicos en español que la consagraron en Latinoamérica.
Entre la multitud, varias grabaciones mostraron a De la Rúa sumamente concentrado en el espectáculo. El momento que más circuló en redes fue su reacción durante “Día de enero”, la balada que Shakira incluyó en 2006 en el álbum Fijación Oral Vol. 1 y que compuso durante el noviazgo con el empresario.
Verlo atento a esa canción en particular, interpretada frente a cientos de miles de personas, bastó para que los seguidores de la artista especularan con un posible regreso romántico. No era la primera vez que ocurría algo similar: un mes antes, otra grabación lo había mostrado entre el público del estadio GNP de Ciudad de México, también durante esa misma balada.
El trabajo detrás de Macondo Park despejó las dudas

La escena del Zócalo se repitió, con matices, en Madrid. Allí, Shakira cerró una residencia de 13 conciertos en el recinto temporal Macondo Park, construido especialmente para la ocasión.
En esa última función, la cantante tomó el micrófono para agradecer a alguien que, según sus palabras, la había “acompañado y apoyado durante toda la gira”. Se refería a Antonio de la Rúa, a quien atribuyó el trabajo detrás de “la creación y todos los detalles” del recinto madrileño.
Shakira acompañó el agradecimiento con una frase que resume el estado actual del vínculo: lo llamó alguien que “un día fue mi compañero y, hoy, es un gran amigo, amigo del alma”. El público presente celebró el gesto con aplausos.
La declaración de Shakira sobre Antonio de la Rúa responde directamente a la pregunta que circulaba desde hacía meses: no hubo reconciliación romántica, sino una reincorporación laboral del argentino al equipo de producción de la cantante, confirmada por ella misma en el escenario de Madrid.
Una historia que empezó en Buenos Aires en el año 2000

El vínculo entre ambos se remonta al 26 de marzo de 2000, cuando coincidieron en una cena en Buenos Aires organizada por amigos en común. Ella tenía 23 años; él, 27 e hijo del entonces presidente argentino Fernando de la Rúa.
Cinco días después volvieron a cruzarse, esta vez en un concierto de la cantante en el Luna Park. A partir de ahí construyeron una relación de once años que combinó romance y sociedad comercial.
Antonio dejó sus funciones en el entorno presidencial para convertirse en el mánager y estratega de la artista. Bajo su gestión, Shakira lanzó Laundry Service, el álbum que la catapultó al mercado angloparlante en 2001 y que incluyó éxitos como Whenever, Wherever.
El empresario también participó como actor en el video de Underneath Your Clothes y lideró, junto a la cantante, la negociación de un contrato con Live Nation valorado entre 70 y 100 millones de dólares, acuerdo que vinculó a la artista con la mayor promotora de conciertos del mundo durante una década.
La ruptura derivó en una disputa legal por 100 millones de dólares
La pareja anunció su separación en 2011 mediante un comunicado conjunto en el que, en un primer momento, aseguraron que seguirían trabajando juntos como socios. Ese entendimiento no duró.
De la Rúa demandó a Shakira por una compensación de 100 millones de dólares, al considerar que había contribuido de forma decisiva al crecimiento comercial de la artista durante los años en que ejerció como su representante. La querella fue desestimada en 2013.
Tras el litigio, el empresario reorientó su vida lejos de los escenarios. Se radicó principalmente en Europa y se consolidó como inversor en el sector hotelero de lujo, alejado durante años de la órbita pública de su expareja.
El regreso discreto al equipo de Shakira

El reacercamiento profesional se gestó en 2024, tras la salida del mánager Jaime Levine del entorno de la cantante. Según se reportó en ese momento, Shakira reincorporó de forma discreta a Antonio de la Rúa a su equipo de trabajo.
Desde entonces, el empresario argentino comenzó a aparecer de manera intermitente en los conciertos de la gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, primero en Estados Unidos y Latinoamérica, después en México y finalmente en España.
Su presencia no se limitó a la logística detrás de bambalinas. Incluso Zulú, la hija que De la Rúa tuvo con la exmodelo Daniela Ramos, fue vista en un concierto que la cantante ofreció en Argentina, acompañada por su tía, Agustina Petracchi, hermana mayor del empresario.
Esa cercanía familiar, sumada a las apariciones del propio Antonio en distintas paradas de la gira, alimentó durante meses la narrativa de una posible segunda oportunidad sentimental entre ambos. Las imágenes del Zócalo fueron, hasta ahora, el episodio que más fuerza le dio a esa teoría.
La aclaración de Shakira en Madrid cerró, al menos de momento, ese capítulo de especulación. La artista dejó establecido que el lugar que hoy ocupa Antonio de la Rúa en su vida es el de colaborador y amigo, no el de pareja, dieciséis años después de que decidieran separar sus caminos personales.

