Toby Henderson tiene 10 meses, vive en Lansing, Michigan, y acaba de sumarse a la historia de los récords felinos. Este ejemplar polidáctilo igualó una marca Guinness vigente desde 2002 al alcanzar un total de 28 dedos entre sus patas delanteras y traseras, según confirmó Récord Guinness.
La cifra lo puso a la altura de Jake the Polydactyl Cat, de Canadá, que había fijado ese registro más de dos décadas atrás. El caso llamó la atención no solo por su anatomía, sino también por la historia de adopción que lo llevó a su nuevo hogar.
Toby vive con Delaney Henderson, la pareja de ella y Connie, otra gata polidáctila de la familia que tiene dos dedos extra en las patas delanteras. Pero el nuevo integrante presentaba una particularidad mucho más visible: sus 28 dedos lo convertían en un caso excepcional.
Cómo Toby llegó a su nuevo hogar
Delaney buscaba un compañero felino para Connie cuando apareció Toby. El perfil de adopción no mencionaba sus dedos extra, pero su cuidadora temporal sí le habló de sus patas. Ese detalle despertó de inmediato el interés de la familia.
“Cuando vi por primera vez sus dedos, de verdad no podía creer lo que estaba viendo”, contó Henderson a Récord Guinness. “Como ya tenía otra gata polidáctila, esperaba esos ‘pulgares’ extra, pero nada podía prepararme para ver las patas de Toby”, agregó.
La dueña explicó que, más allá de esa particularidad física, terminó de convencerse por la cara dulce del gato y por su carácter expresivo. “Tuve el presentimiento, cuando lo conocí, de que estaba destinado a estar en mi vida, y estoy muy agradecida de haberle dado un hogar definitivo”, afirmó.
Un gato inquieto, cariñoso y muy expresivo
En sus primeros días en casa, Toby era tímido y desconfiado. Delaney relató que necesitó tiempo para adaptarse al nuevo entorno, pero que con el paso de los días cambió por completo.
Hoy lo describe como el gato más enérgico y entusiasta que conoció. En la casa convierte los muebles en plataformas de salto, se sube a casi todo y muestra una relación intensa con la comida: muerde golosinas a través del envoltorio y maúlla apenas se abre la despensa.
Ese temperamento inquieto convive con un costado muy afectuoso. “Cuando no es una bola de energía, es un bebé enorme”, dijo Henderson a Récord Guinness. “Le encantan los mimos, ronronea en cuanto lo tocan y se queda dormido entre mis piernas cada vez que estoy en el sofá”, añadió. La dueña también señaló que la familia se siente afortunada de tenerlo en casa.
Salud, convivencia y un mensaje sobre la adopción
Una de las preguntas más frecuentes que recibe Henderson tiene que ver con la salud de Toby. Su respuesta es que los dedos extra no le causan problemas.
“Está en muy buena salud y, aparte de un corte de uñas minucioso —también tiene 30 uñas—, es un gato normal y no tiene preocupaciones adicionales”, explicó. Delaney cree que esa anatomía podría ayudarlo al saltar, aunque remarcó que Toby se comporta como cualquier otro gato inquieto y expresivo.
La convivencia con Connie también ocupa un lugar central en la rutina de la casa. Henderson describió la relación entre ambos como la de una hermana mayor madura frente a un hermano menor alborotado. “Les encanta jugar de forma salvaje juntos y perseguirse por toda la casa”, señaló.
La familia adoptó a sus dos gatos a través de grupos de rescate. Por eso, Delaney animó a quienes quieran sumar una mascota a contactar refugios u organizaciones de rescate para encontrar un compañero adecuado.
En esa casa de Michigan, Toby y Connie se convirtieron en una presencia cotidiana de apoyo y compañía. Según Récord Guinness, la experiencia vinculada al récord reforzó el lugar que ambos animales ocupan dentro de la familia.

