
La provincia de Colón experimenta una de las situaciones más críticas de seguridad en Panamá durante 2026, con 56 homicidios registrados hasta la fecha, según datos oficiales.
Esto, a pesar de que en un momento dado las autoridades mantenían el despliegue de recursos y personal para intentar detener la ola de violencia, concentrada en zonas marcadas por la actividad de bandas delictivas y el tráfico de drogas.
El alcalde colonense, Diógenes Galván, dijo que le está solicitando al ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, que se instale una mesa de trabajo permanente en donde se analice la creciente violencia y sus implicaciones, y donde participen las autoridades provinciales y la comunidad.
“Estamos esperando la respuesta, del ministro”, comentó Galván a una emisora local
De acuerdo con información difundida por el Ministerio Público, Colón ocupa el segundo lugar nacional en cantidad de víctimas de homicidio, solo superada por la provincia de Panamá.

Entre enero y abril, el recuento ya alcanzaba 32 víctimas, cifra que representó el 16,6% del total nacional en ese periodo.
El Ministerio de Seguridad Pública, encabezado por Frank Ábrego, reiteró en su momento que la violencia homicida sigue asociándose a la presencia de grupos organizados, el narcotráfico y el control territorial de actividades ilícitas.
El impacto del fenómeno de la violencia se refleja especialmente en la juventud. Las cifras oficiales revelan que el rango de edad más afectado en el primer cuatrimestre de 2026 corresponde a jóvenes de 18 a 24 años, grupo que acumuló 56 víctimas mortales a nivel nacional.
El uso de armas de fuego predomina en los crímenes, con 85,5% de las muertes producidas por disparos.
La violencia en la provincia atlántica mantiene una tendencia preocupante, aunque algunos reportes oficiales indican una leve reducción respecto a 2025.

Entre enero y abril, la provincia presentó una caída del 14% en los homicidios respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se reportaron 37 víctimas.
A pesar de esta disminución porcentual, la problemática persiste y sitúa a Colón entre las zonas con mayor incidencia de homicidios en Panamá.
En paralelo a la estrategia policial, las autoridades locales y nacionales avanzan en investigaciones vinculadas a hechos violentos recientes.
Uno de los episodios más relevantes ocurrió en abril en el corregimiento de Puerto Pilón, donde tres jóvenes fueron detenidos bajo cargos de tentativa de homicidio y asociación ilícita para delinquir, según información proporcionada por la Fiscalía Regional de Colón y Guna Yala.
Los procesados enfrentan la etapa judicial tras ser vinculados a un ataque armado que dejó heridos de gravedad.

El gobierno panameño sostiene que la colaboración comunitaria resulta esencial para enfrentar la criminalidad.
El ministro Ábrego subrayó la importancia de la denuncia ciudadana y la cooperación entre las fuerzas de seguridad y los habitantes de Colón para recuperar espacios públicos y reducir los índices delictivos.
El contexto social de la provincia, marcado por la desigualdad y la falta de oportunidades, sigue alimentando las condiciones que favorecen el surgimiento y fortalecimiento de estructuras criminales.
La estrategia estatal, centrada en el control territorial y la presencia policial, enfrenta el desafío de reducir la violencia de manera sostenible, mientras se investigan y sancionan los delitos cometidos. La evolución de la violencia homicida en Colón continúa bajo observación de las autoridades.
La ciudadanía espera que los próximos meses sean determinantes para evaluar el impacto real de las medidas adoptadas hasta el momento por las autoridades de Policía, así como la capacidad de respuesta frente a una problemática que afecta la vida cotidiana de miles de panameños.

